Evolución de los juegos de poker
Los juegos poker son realmente antiguos, y nadie sabe exactamente cuándo o dónde se originó este juego, que podría ser Persa, Francés o Alemán. Se tiene claramente identificado a principios del siglo XIX, cuando se extendió por los Estados Unidos y amplió hasta cincuenta y dos el número de cartas de la baraja, que antes contaba con menos de la mitad de naipes.
Pero las normas actuales de poker no tienen nada que ver con las que se utilizaban hace dos siglos. Las normalizaciones en los diferentes juegos de poker se realizan en la década de los setenta en Estados Unidos, gracias a las famosas WSOP (World Series of Poker, Series de Poker Mundiales), en las que se crearon variedades como la Omaha o el Hold’em.
La popularización de diversos jugadores, la aparición constante de este juego poker en diversos medios de comunicación como cine y televisión, y la aparición de libros editados sobre el tema, han lanzado en los últimos años al poker como uno de los juegos más practicados por personas de todo el mundo.
Pero aún sigue estigmatizado como algo negativo. Los prejuicios sobre los jugadores de poker siguen vigentes, y se les relaciona con el tabaco, el alcohol y las malas compañías. Además, el hecho de que en el poker haya un dinero en juego, y que una persona pueda llegar a perder cualquier suma de dinero que se apueste, generan una animadversión hacia este juego en muchas personas.
Pero los juegos poker también se juegan en familia y con amigos, tomándoselo con humor y apostando pequeñas cantidades de dinero que no perjudican la economía del que pierde. Es un juego realmente divertido, y aunque va asociado a un riesgo económico, cada uno debe ser lo suficientemente responsable para saber qué cantidades puede permitirse apostar, y no ser un temerario y jugar más de lo que uno debe.
Y aunque en España aún no está tan extendido como en otros países, cada vez hay más jóvenes jugadores que dan el salto y empiezan a ganar dinero en casinos virtuales y reales. Para muchos de ellos, el poker es un trabajo, una forma de ganarse el sueldo.
Los jugadores son cada vez más jóvenes, tienen más formación y son más responsables en su vida diaria. El poker está evolucionando, y cada vez está más integrado en la sociedad y se está descubriendo todo un mundo de diversión sana al que antes solo podían acceder unos pocos y que hoy en día está al alcance de todo el mundo.